Que tu felicidad no se rinda

otro treatro la barca

La Barca otro Teatro cumple 10 años

Corría el año 2004 y me encontraba en el aeropuerto de Neuquén (una provincia de la Patagonia Argentina) tras impartir tres días de formación. El vuelo estaba retrasado y me entretuve en una tienda, donde estaban pasando vídeos de dibujos animados.

¿Los protagonistas? Unos gnomos de los bosques patagónicos: los peques. Mi enamoramiento fue instantáneo, estos seres mágicos eran un reflejo de todas las personas que podía encontrar cotidianamente y estaban hechos con amor y sentido del humor.

Cambios

Un año más tarde puse fin a mi empleo en la Dirección Nacional de Juventud, cerré una etapa de 12 años de recorrer primero mi provincia, y luego todo el país, trabajando en torno al desarrollo social y la promoción de salud.

Era tiempo de explorar otros procesos, vividos a plazo largo y en profundidad. Mi plan fue pasar un tiempo de viaje y luego abrir un centro en mi ciudad.

No contaba con el encanto de la tierra andaluza y de su gente, y llevo en Sevilla más de 14 años.

Nace La Barca, Otro Teatro

En septiembre de 2009 decidí fundar “La Barca, Otro Teatro”. Su nombre se inspira en nombre de un libro de Nemer Ibn El Barud

“Naveguemos, el mar es invención de nuestra barca”.

El objetivo, crear una escuela de teatro donde la tarea se centre en las personas.

Apoyada en el teatro de investigación y en disciplinas por aquel entonces, innovadoras como la improvisación, el clown y el teatro espontáneo. Buscaba crear un espacio donde las clases de teatro fueran un medio para crear salud y vínculos.  Dejando atrás las competencias por el protagonismo, los divismos y las exigencias.

A lo largo de todos estos años, se fué gestando una metodología propia, fundada en la experiencia, el estudio y la investigación. Compartiendo tarea con profesionales de gran nivel que iniciaron su andar en la pedagogía teatral en esta escuela. También invitando a profesorado internacional y aprendiendo a cada paso.

Poco a poco vino a instalarse  ejes claves:

  • La progresividad
  • La creación en base al existente grupal
  • El desarrollo de pre requisitos interpretativos que se aúnan con los factores de fortalecimiento de la salud psicofísica.
  • Además, me formé como facilitadora de Biodanza esto trajo su incorporación a la oferta de cursos. 
  • También su marco teórico y metodológico trajeron aportes.

Cada pieza fue encontrando su sitio.

Y se sumaron partes al puzzle

  • La elección de los ejercicios.
  • Los criterios de selección de la música.
  • La dramaturgia en escena.
  • El tejido de grupos saludables de creación.
  • La merienda con infusiones y magdalenas.
  • Las actividades extra clase: las fiestas, paseos, monográficos y convivencias.
  • El vínculo afectivo que abraza el aprendizaje.

¿Y la estética?

Creemos  y creamos desde la estética que se genera es la belleza de la verdad. Y esta aparece por  la honestidad y el compañerismo puesto en juego en el camino de crear.

Buscando siempre la magia de cada uno de los seres tan cotidianos que llegan al aula, sumando humor y poesía, cumplimos ya 10 años. Cada clase de teatro termina con el mismo deseo, aprendido en una noche fría de la Patagonia de la mano de unos gnomos, desde la pantalla, envían regalos a los humanos, deseando que acompañe, arrope y estimule a quien lo escuche: “Que tu felicidad no se rinda”.

Patricia Davis

Patricia Davis

Llevo más de 25 años trabajando con grupos, focalizada en el desarrollo tanto a nivel personal como grupal y comunitario.

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Patricia Davis

Patricia Davis

Llevo más de 25 años trabajando con grupos, focalizada en el desarrollo tanto a nivel personal como grupal y comunitario.

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