La Biodanza y sus beneficios: La recuperación del deseo de vivir

Seguimos con nuestro compromiso en los post que corresponden a la entrevista a Román Mazzilli y que titulamos Hacer escuela de Biodanza escrita, Parte 1 y Parte 2, nuestra intención de hacer difusión de los contenidos de la Revista Biodanza Argentina. En esta ocasión, un artículo de Ana María Alberti y Guillermo Retamosa hablando sobre los beneficios de la biodanza.

Biodanza es ciencia y arte de la vida, del vínculo y la convivencia humana con una visión ecológica de la integración a la totalidad de lo viviente.

Se organiza según una teoría transdisciplinaria y un modelo operacional sustentado en el Principio Biocéntrico que postula una ética social centrada en la afectividad y el respeto por la sacralidad de la vida.

Aporta al campo de la salud un sistema Educativo Terapéutico que apela al potencial de cambio, a la creatividad innata y al desenvolvimiento de potenciales latentes en el ser humano para la recuperación de la salud.

Evoluciona la concepción de salud enfermedad y terapia entendiendo que salud enfermedad y entorno vital constituyen una unidad en interacción mutuamente transformadora en un equilibrio en permanente modificación.

Cuando las condiciones del contexto en que viven las personas son disfuncionales se producen las llamadas enfermedades de civilización.

La violencia, el estrés, las relaciones sin amor, la competitividad y sobreexigencia, la falta de solidaridad van socavando la confianza en si mismo, la autoestima, la capacidad de expresión y de establecer vínculos afectivos nutricios.

El organismo, sobreadaptado para responder a las exigencias del medio, claudica y enferma. Recorre un camino que va de la salud a la enfermedad.

Biodanza crea el camino inverso de la enfermedad a la salud, del malestar al bienestar. Induce vivencias mediante la combinación de música, movimiento y emociones en un proceso grupal en el que el grupo se constituye en la matriz afectiva que contiene, sostiene y estimula el protagonismo para los cambios.

Promueve la conexión consigo mismo, los otros y lo viviente actuando en los distintos niveles constitutivos del ser humano. Su objetivo es elevar la salud, mejorar la comunicación y reparación de las relaciones afectivas estimulando la creatividad existencial.

El proceso de vivencia semanal genera un campo grupal propicio para el desenvolvimiento de cinco grandes conjuntos de potenciales genéticos llamados líneas de vivencia Vitalidad Afectividad Sexualidad Creatividad, Trascendencia, potenciales con los que nacemos y se activan en interacción con ecofactores externos hasta el final de la vida. El otro ser humano y los vínculos afectivos que construimos son el principal ecofactor para el desarrollo de la identidad.

La activación e integración de las distintas líneas de vivencia genera procesos de aprendizaje-desaprendizaje que producen nuevos comportamientos y estilo de vida liberando la capacidad de expresar emociones, comunicarse, sentir la alegría el deseo y placer de vivir.

Como actúa Biodanza: Su metodología es la vivencia y vivenciar, el mecanismo de acción. Cada integrante al ser receptivo a la música a los ejercicios cenestésico-vivenciales y a la interacción grupal activa los distintos niveles fisiológico, psicológico, espiritual, existencial.

El organismo es un holograma vivo en el que la totalidad de la información para la vida está en cada célula y agrupadas en tejidos, órganos y sistemas lo conforman como una totalidad en la que sistema nervioso, endocrino e inmunológico están interconectados.

Biodanza al vivenciar induce fenómenos de autorregulación para mantener al organismo en estado de equilibrio dinámico (homeostasis)

A nivel neurofisiológico: produce estimulación y regulación del Sistema Adaptativo Límbico Hipotalámico eje de activación emocional que interconectan la corteza cerebral el sistema endocrino e inmunológico.

Modula la función inhibidora de la corteza cerebral sobre dicha región permitiendo la regulación orgánica y la expansión de los instintos indispensables en la conservación de la vida y la salud.

Esto ocurre en el interior de la célula, procesos metabólicos de renovación y reparación endocelular; entre las células modificando las interacciones celulares de naturaleza química eléctrica, magnética e inmunológica.

Esta interacción y regulación tienden a recuperar el equilibrio interno, la constancia estructural y funcional del organismo, homeostasis, contribuyendo a la recuperación de la salud.

A nivel psicológico: Biodanza constituye un valioso instrumento para estimular la evolución de la enfermedad a la salud.

Ante el diagnóstico de enfermedades de complejidad y pronóstico reservado, con secuelas y/o crónicas surgen reacciones emocionales.

Inicialmente negación, rechazo, enojo, el proceso de Biodanza opera complementariamente al tratamiento específico de la enfermedad promoviendo una actitud distinta ante la misma. Progresivamente hay un reconocimiento y aceptación de la situación con un protagonismo activo asumiendo el tratamiento específico, descubriendo capacidades de salud latentes más allá de la enfermedad.

Finalmente la persona evoluciona hacia una etapa de autosanación con cambios existenciales, autocuidado y un nuevo estilo de vida.

Al ampliar la percepción de si mismo y del entorno, nuevas formas de comunicación y vinculación afectiva permiten vivir el presente de un modo sensible, nutricio y enriquecedor.

En cualquier lugar que actúe el estímulo vivencial incide sinérgicamente en los demás por la interacción homeostática de la unidad del organismo. Así los procesos generados en el sistema límbico inciden en el sistema endocrino vía hipotálamo e hipófisis, en el sistema inmunológico reforzándolo.

Por esta razón las vivencias tienen un poder de integración en si mismas y en primera instancia constituyen un modo de cognición inconsciente.

A medida que el proceso avanza llega información a la corteza cerebral integrando la emoción al pensamiento, se modifican acciones y comportamientos, palabras con paulatina percepción y comprensión de los cambios. El proceso de integración vivencial se hace conciente, expresa la emoción vivenciada en la intimidad de la palabra y en cambios en la vida cotidiana, con mejor calidad de vida y salud.

En nuestra experiencia clínica y de salud mental el Sistema de Biodanza es un potente instrumento en la recuperación de salud y calidad de vida.

El proceso de vivencia semanal en este campo se organiza en forma individual y grupal. En un ámbito de contención, compromiso emocional y apoyo afectivo. Con criterio de Progresividad: adecuación del trabajo a los tiempos y a las necesidades y posibilidades de la persona.

Con una Direccionalidad: proceso de reintegración de la disociación inicial a la reparación e integración del dolor y el goce de vivir (Rehabilitación Existencial). Trabajo Complementario a los tratamientos específicos de la enfermedad, articulando los recursos terapéuticos con el desarrollo de capacidades de salud (coexisten e interactúan sinérgicamente).

Conformación de los grupos: heterogéneos, personas que buscan realizar un proceso personal, expandir su existencia más allá de su estado de salud o enfermedad del que cada uno es parte. Biodanza nos invita a la gran danza de la vida, nos conduce al arte de vivir y a la Salud como expresión del orden cósmico.

A través del ritmo y armonía musical, el movimiento orgánico, la creación y encuentro amoroso re-habilita nuestra existencia confiriéndole sentido al vivir.

Artículo extraído de Biodanza, que es una publicación de Campo Grupal. Director: Román Mazzilli – Alma Mater: Betina Ber Argerich 2543 “B” – (1417) C.A.B.A. – Argentina. Tel: 4504-2449 Email : campogrupal@gmail.com

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